Inmersión Cueva de La Virgen

Inmersión Cueva de La Virgen

 

Inicio de la inmersión

La inmersión Cueva de La Virgen comienza en la zona en la que la montaña gira hacia el sursureste y nos encontramos con los acantilados de la Punta de la Mona propiamente dichos.  Se trata de una zona tranquila, a resguardo de posibles corrientes, ideal para buceadores noveles y como primera toma de contacto con esta montaña submarina.

Bajamos a una profundidad de unos 7 m. El fondo es de cascajo con abundantes algas pardas y rojas.  Nos acercamos a la pared, formada aquí por grandes piedras de desprendimiento y avanzamos dejándola a la derecha, rumbo Sur.

En esta primera zona es posible el encuentro con algún caballito de mar.  A los 13 m de profundidad nos encontramos con una bonita caverna en la que unos buceadores han depositado una réplica de la virgen de las nieves.

 

Aquí el fondo es de arena fina.  La caverna está ricamente tapizada de coral naranja y anémona incrustante amarilla y habitada por numerosos reyezuelos, alguna brótola y es posible que avistemos alguna tembladera posada en la arena.

Conforme vamos avanzando, va aumentando la vida.  En la interfase, piedras de desprendimiento y un poco más arriba la pared vertical con infinidad de grietas y oquedades.

Cuando llegamos a los 17 m de profundidad es posible que notemos una ligera corriente hacia fuera.  Si es así es el momento de dar la vuelta, ya que si seguimos avanzando la corriente va en aumento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vamos ahora con la pared a la izquierda y a una cota menos profunda.  En el azul, cardúmenes de boga.  Desde primavera hasta finales de otoño bolas de alevines nos deleitan emitiendo destellos plateados huyendo de bonitos y melvas.

Fauna

El paisaje es sublime.  La pared está ricamente tapizada y encontramos infinidad de nudibranquios.  Numerosos “anthias” y en las grietas, meros, congrios, morenas y lindas galateas.  También son numerosos cabrachos y rascacios y es habitual el encuentro con varios pulpos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Terminamos la inmersión de La Virgen a una profundidad de unos 5 m rodeados de salemas, mojarras , sargos y obladas.  Gobios y blénidos nos observan tímidamente resguardados en los minúsculos huecos de las piedras.

A partir de mayo los lábridos nos reciben engalanados para su cortejo.  Finalizamos la inmersión disfrutando del pavoneo del peto dominante y de la confección de los nidos de tordos y vaquetas.

 

 

Enlaces:

https://openwater.es/

https://openwater.es/puntos-de-inmersion/

https://litoraldegranada.ugr.es/

Añadir Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Hola, ¿puedo ayudarte?
Powered by